¿Por qué debo comprar un sistema de aspiración?

Durante los trabajos y proyectos de renovación, se genera mucho polvo cuando se lija cemento, yeso, yesos y pinturas, cuyos componentes pueden causar daños permanentes en los pulmones y las vías respiratorias.

Con frecuencia, cuando se trata de la protección de la salud en el lugar de trabajo, el aspecto de mantener el aire limpio a menudo se descuida, en el sitio del cliente y en el taller. 

Un trabajo limpio es importante: para proteger proteger tu salud, dejar una buena impresión con el cliente y lograr procesos de trabajo sin problemas con resultados de alta calidad. Esto significa más que simplemente garantizar que la limpieza final sea exhaustiva: la extracción de polvo directamente en la herramienta eléctrica o la herramienta neumática también es importante. 

La extracción de polvo no solo permite que el trabajo se complete de manera limpia y saludable, sino que también afecta la vida útil de las herramientas eléctricas; entra menos polvo al motor, los cojinetes y la electrónica. Por lo tanto, las herramientas funcionan de manera más confiable y tienen una vida útil más larga.

El trabajo sin polvo es, por lo tanto, obligatorio; y con los extractores de polvo móviles correctos y los accesorios de sistema correctos en las áreas de extracción y lijado de polvo, Festool ofrece un paquete completo sin preocupaciones ideal para ti.

Para cualquier aplicación, clase de polvo y lugar de trabajo, Festool ofrece una conexión sin fisuras entre el sistema móvil de aspiración y la herramienta. Resultado: Protección de la salud más fácil y efectiva en cualquier situación gracias a un sistema cuyos componentes están perfectamente adaptados entre sí.

Consulta las Preguntas Frecuentes

Para Festool trabajar sin polvo es de máxima prioridad.
Prueba de ello es que Festool es el único fabricante de herramientas eléctricas que produce sus sistemas móviles de aspiración y se mantiene fiel a su idea de sistema.
Solo cuando herramienta, tubo y sistema móvil de aspiración son perfectamente compatibles puede garantizarse la potencia de aspiración necesaria para un trabajo sin polvo.

Todas las máquinas se someten a duros controles de calidad y exposición continuada y deben cumplir con los requisitos más rigurosos.
De esta manera, Festool puede decidir cuál es la mejor ergonomía, cómo alcanzar la óptima potencia de aspiración y qué accesorios se necesitan.

Los aspiradores se mejoran continuamente con el propósito de ofrecer a los profesionales un apoyo rápido, sencillo y limpio para trabajar sin polvo.
Además, estas máquinas pueden ofrecer muchas otras ventajas como:

• Garantía completa durante 3 años, incl. piezas de desgaste
• Potencia de aspiración muy elevada
• Tecnología Bluetooth integrada
• Acoplamiento para Systrainer (T-Lock)
• Panel de mando táctil
• Tubo flexible de aspiración antiestático y liso
• Construcción estable adaptada a las condiciones de la obra con ejes de acero
• Grandes ruedas y cuerpo reforzado
• Facilidad de transporte gracias a una perfecta ergonomía
• Volumen del depósito plenamente aprovechable
• Volumen de aspiración regulable
• Enrollacables
• Conexiones perfectamente compatibles con herramientas Festool (cierre de bayoneta)
• Pueden equiparse diferentes módulos
• Compartimento para tubos y superficie segura para depositar herramientas
• Limpieza automática del filtro principal

Los polvos que se generan al trabajar se dividen en tres clases.
De esta manera se determinan la idoneidad de un aspirador para cada clase de polvo y los valores límite de exposición laboral.
Además, las clases de polvo definen qué rendimiento de eliminación deben ofrecer los sistemas de filtro para garantizar el trabajo sin polvo. Se diferencia entre:

• Clase de polvo L
• Clase de polvo M
• Clase de polvo H

El polvo de clase L se considera “moderadamente” peligroso.
Por tanto, la clase de polvo L abarca polvos simples e inocuos como polvo doméstico, tierra, cal, pinturas y barnices.
En esta clase, el aspirador debe tener una permeabilidad factor de transmisión máximo de 1% para todos los polvos con una concentración de trabajo máxima de más de 1 mg/m³. Cuanto más bajo es el valor MAK, más peligroso es el tipo de polvo en cuestión.
Por tanto, debe elegir la clase de polvo del sistema de aspiración de acuerdo con el material con el que esté trabajando.

Se considera que los polvos de clase M conllevan un riesgo “medio” e incluyen, por ejemplo, madera, hormigón, cemento, solado, cobre y bórax.
En este caso, el factor de transmisión o permeabilidad del aspirador debe ser como máximo de 0,1% para garantizar un trabajo sin polvo.
Esta clase se utiliza para polvos con un valor MAK de más de 0,1 mg/m³.

En la clase de polvo H se incluyen polvos “altamente” peligrosos como gérmenes, bacterias, amianto, virus, moho, cadmio, formaldehído, dicromato de potasio o sustancias cancerígenas.
Esta clase se aplica a todos los polvos con un valor MAK menor o igual a 0,1 mg/m³ y con un factor de transmisión del aspirador del 0,005%.

Un aspirador común sirve exclusivamente para aspirar polvo depositado.
Por el contrario, los extractores móviles también sirven para aspirar el polvo emitido por herramientas manuales, eléctricas y de procesamiento.
Se conectan a la herramienta mediante un tubo flexible de aspiración y cuentan a menudo con un enchufe para conectar la herramienta eléctrica.

Otra diferencia significativa es el dispositivo de advertencia, que emite un aviso óptico o acústico si se baja de un caudal de aire previamente ajustado.
La señal tiene la función de avisar al usuario cuando no se detectan suficientes emisiones de polvo en la herramienta y o existe una carga excesiva de polvo.
Generalmente, los aspiradores comunes no disponen de este tipo de dispositivo de advertencia, sino solo de un manómetro o un piloto LED. Visto esto, un sistema de aspiración o extractor de polvo puede utilizarse sin problemas como aspirador.

Para lograr un trabajo sin polvo, primero debe pensar dónde tiene previsto utilizar la herramienta.
Por ejemplo, si va a utilizar el aspirador en la obra, una máquina pequeña y compacta resulta mucho más fácil de transportar.

Para este supuesto se prestarían, por ejemplo, el CTM Midi o el CTM 26 de Festool.

Si al trabajar genera rápidamente grandes cantidades de polvo o tiene en el taller un lugar fijo para la máquina, el aspirador podría ser algo más grande.
Si se producen polvos finos, por ejemplo con una saneadora o en trabajos de corte o fresado sobre solados, es necesario que el sistema de aspiración incorpore una limpieza automática que sacuda el polvo fino del filtro.
Para estos casos se prestan los aspiradores CTM E AC 26, 36 o 48 de Festool.

Para trabajos de taladrado sencillos, suciedad ligera, restauraciones o para limpiar una obra son recomendables los aspiradores CT-SYS, CTL Mini o Midi de Festool.
Siempre que se sepan con seguridad los trabajos y las clases de polvo que se producirán, en la mayoría de casos bastará con un aspirador de la clase M.

Generalmente cubre todos los tipos de polvo que se producen en una obra o un taller: por ejemplo, polvo doméstico, yeso, arcilla, cerámica, cal, pinturas, barnices, madera, hormigón, cemento o solado. Solo los modelos CTH 26 y 48 de Festool permiten aspirar polvos perjudiciales para la salud y cancerígenos, como amianto o moho. Por tanto, son garantía de trabajo saludable y sin polvo.

Ahora bien, también hay un aspirador especial con una solución para polvos explosivos como el aluminio o la harina. El CT 48 LE EC, por ejemplo, constituye una buena elección para trabajar sin polvo.

Dado que los manguitos varían de máquina a máquina, es imposible hacer una afirmación genérica. Podrá combinar la herramienta eléctrica específica de otro fabricante con la herramienta de Festool cuando sean compatibles.
Festool no fabrica manguitos para herramientas de otros fabricantes, ya que la idea del sistema ocupa un lugar prioritario. Es decir, para garantizar un trabajo limpio y, sobre todo, sin polvo es necesario que los equipos sean perfectamente compatibles.

No obstante, si trabaja con herramientas eléctricas de otras marcas, es posible que pueda utilizar una conexión o adaptador para poder conectarlas al tubo flexible correspondiente de Festool.

Cuando realice trabajos de aspiración con amianto de por medio, utilice exclusivamente aspiradores de la clase de polvo H, como el CTH 26 o 48, para garantizar un trabajo seguro y sin polvo.
Dado que estos tipos de polvo se consideran altamente peligrosos, el aspirador debe cumplir ciertos requisitos:

• Medición integrada de la velocidad del aire (20 m/s)
• Eliminación de residuos sin polvo
• Filtrado: aspirador con un factor de transmisión máximo del 0,005 %

Por tanto, para poder trabajar con amianto de forma segura y sin polvo, el aparato de aspiración debe cumplir los requisitos más rigurosos.
En este sentido tienen especial relevancia las reglas técnicas para sustancias peligrosas TRG 519, pues describen la protección de empleados y otras personas y son de obligado cumplimiento para trabajar sin polvo en actividades con amianto y sustancias peligrosas que contienen amianto.

Los profesionales o empleados en una obra a menudo producen mucho polvo al trabajar.
Algunos de estos polvos contienen sustancias extremadamente tóxicas que, si se aspiran mal, pueden entrar en las vías respiratorias y provocar enfermedades.
Los trabajos con polvo pueden provocar, por ejemplo, irritaciones u otras enfermedades:

• Asma
• Bronquitis
• Cáncer de pulmón
• Cáncer de bronquios
• Cáncer de boca y faringe
• Cáncer de piel
• Cáncer de mucosa nasal

El polvo fino es particularmente pequeño para ser filtrado por el vello o la mucosa nasal, con lo que puede entrar con relativa facilidad en los pulmones.
Esto puede acarrear graves problemas. Los polvos de cuarzo y amianto son especialmente peligrosos y se consideran cancerígenos.
Es posible que el polvo de madera también pueda provocar cáncer a largo plazo.
Visto esto, evite respirar grandes cantidades de polvo durante un breve periodo y tome las medidas de precaución pertinentes para trabajar sin polvo.

Primero debe conocer con qué polvos debe lidiar en el lugar de trabajo.

Con esta información puede realizar una primera estimación de la clase de polvo adecuada.
Para muchos casos basta con un aspirador de clase M.

Estos productos aspiran la mayoría de los polvos que se generan en las obras o en un taller, entre ellos polvo de construcción, polvo doméstico, yeso, arcilla, cerámica, pinturas, cal, barnices, madera, hormigón, cemento o solado.

Cuando deban aspirarse materiales perjudiciales para la salud como amianto o moho, existen aspiradores especiales (CTH) pertenecientes a la clase H que permiten trabajar sin polvo.
Festool también ofrece equipos adecuados para polvos explosivos, como el aluminio o la harina, que hacen posible el trabajo sin polvo y sin riesgos para la salud.

Debe propiciarse un lugar de trabajo en el que todos los empleados puedan trabajar sin polvo según lo contemplado en la normativa para sustancias peligrosas (GefStoffV).
Para ello, la máxima concentración en el lugar de trabajo (MAK) constituye un buen valor orientativo.
Cuanto menor sea el valor, más peligroso es el polvo.
Las máquinas con clasificación de polvo L son adecuadas para polvos con valores MAK > 1 mg/m³.
El aspirador debe tener un factor máximo de transmisión o permeabilidad de 1% y la bolsa filtrante debe poder desecharse generando poco polvo.

La clase de polvo M comprende polvos con valores MAK > 0,1 mg/m³.
Por tanto, su aspirador debe contar con un factor de transmisión de 0,1% y poder desecharse generando poco polvo.

La clase de polvo H, en cambio, abarca polvos muy peligrosos con valores MAK < 0,1 mg/m³.
Para este caso solo se prestan aspiradores con un factor máximo de transmisión de 0,005 % y una eliminación exenta de polvo.
En actividades con amianto o materiales perjudiciales para la salud necesita aspiradores de la clase de polvo H con el marcado adicional para amianto.
El factor máximo de transmisión y la eliminación son idénticos a los de la clase H.
La clase “zona 22” abarca polvos explosivos. El factor máximo de transmisión y eliminación equivalen a los de las clases de polvo L y M.

Por imperativo legal, los aspiradores M y H además deben avisar al usuario cuando la velocidad del aire dentro del tubo flexible baje a 20 m/s o menos.

Sí. La pregunta es si tiene sentido utilizar el mismo aspirador en el taller y la obra.
Por ejemplo, con más de 18 kg un CT48 pesa demasiado para transportarlo para realizar pequeños trabajos.
Además, no se recomienda aspirar polvos minerales sin la función AC.

En un taller no conviene utilizar un CT Sys para aspirar si se emplean máquinas que generan mucho polvo, por ejemplo, una fresadora o un cepillo.
El depósito del aspirador se llenaría en cuestión de pocos segundos.
En estos casos deben utilizarse máquinas con contenedores de polvo mayores.
Si desea utilizar un mismo aspirador para el taller y la obra, primero deberá conocer el tipo y la cantidad de polvo que se producen en ambos lugares para saber si su máquina cumple los requisitos para un trabajo sin polvo.

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